A pesar de estos síntomas, la astenia primaveral no puede ser considerada una enfermedad ni un síndrome. "Los efectos de la astenia suelen ser leves y desaparecen en cuanto el organismo se ajusta a los cambios estacionales", aseguró el director general de Anefp, Rafael García Gutiérrez.
Según informó la asociación en un comunicado, resulta difícil saber con exactitud a cuántas personas afecta la astenia, ya que muchas no buscan ayuda para aliviar los síntomas que padecen. Algunas estadísticas hablan de un dos por ciento de ciudadanos afectados, mientras que otras fuentes sostienen que hasta un 50 por ciento de la población española puede padecer alguno de los síntomas de la astenia primaveral.
Los expertos recomiendan "desdramatizar y tener paciencia", ya que normalmente es una situación pasajera. Algunas sencillas medidas para aliviar estas molestias pueden ser mantener unos horarios regulares de sueño y vigilia; tomar cenas ligeras al menos dos horas antes de acostarse para que la digestión no interfiera en el sueño; realizar ejercicio físico moderado y seguir una dieta equilibrada y variada con frutas y verduras, ricos en vitaminas y minerales.
Es importante además no saltarse el desayuno, que debe ser completo para que aporte la energía suficiente para mantener el ritmo de la mañana; disponer de una botella de agua en un lugar fresco y visible para obligarse a tomar la cantidad necesaria a lo largo del día y no automedicarse, ya que al igual que no se conocen con certeza las causas de esta dolencia, tampoco se puede recomendar ningún medicamento o complejo vitamínico eficaz.
Suplementos vitamínicos: uns dosis extra de energía contra la asteniaAdemás de los hábitos saludables, en las farmacias se pueden encontrar diferentes productos que ayudan a aliviar los síntomas de la astenia primaveral. Entre ellos se encuentran complementos como la jalea real, los preparados a base de polen y la levadura de cerveza, y los suplementos de vitaminas, minerales y aminoácidos. Estos productos regulan el organismo y operan como una dosis extra de energía que ayuda al cuerpo a funcionar a pleno rendimiento, tanto físico como intelectual. "No curan la astenia, pero sí ayudan a que nuestro cuerpo obtenga todos los nutrientes que necesita para funcionar a pleno rendimiento", añadió García Gutiérrez.
Muchos de los suplementos de vitaminas, minerales y aminoácidos que podemos encontrar en las farmacias son medicamentos sin receta y, por lo tanto, se pueden dispensar sin necesidad de un diagnóstico por parte del médico. Pero esto no significa que se deban tomar sin ningún tipo de control. "Si sospechamos que padecemos astenia, debemos informar siempre al farmacéutico de nuestros síntomas", afirmó el presidente de Anefp. "Este profesional sanitario decidirá si se necesita un complemento vitamínico y, si es así, de qué tipo y durante cuánto tiempo debe administrarlo", añadió.
En la mayoría de los casos, la astenia es un síntoma aislado y transitorio que no responde a un motivo concreto y que incluso puede ser la respuesta del organismo al estrés o al sobreesfuerzo físico o intelectual. Pero en otras ocasiones puede ser la manifestación de una enfermedad orgánica subyacente, como una anemia, una enfermedad grave o un trastorno psicológico. Por lo que si los síntomas son intensos, se acompañan de otras manifestaciones como fiebre, pérdida de peso, aparición de ganglios, hipotensión, un estado de ánimo deprimido o persisten más de 15 días, se debe acudir al médico para descartar otras patologías.
EP |
27/3/2008 |